Luis Darío Felman, el mendocino campeón del mundo. Foto: Gentileza.

El delantero mendocino estaba en Valencia, volvió al «Xeneize» para ser campeón Intercontinental y regresó al equipo español para continuar jugando con Kempes, en 1978.

Rápido, urgente, explícito son algunos de los sinónimos de express. También es una entrega inmediata, un servicio que no tiene pausa. Que llega veloz, de una manera rauda y eficiente. Sin demoras.

Todos esos efectos y causas pueden acoplarse a una etapa de la vida del futbolista mendocino Darío Felman, en momentos que el director técnico Juan Carlos Lorenzo lo consideraba pieza vital para armar a Boca Juniors, con la misión de ganar la Copa Intercontinental frente a Borussia Mönchengladbach. Pero Felman ya había pasado a Valencia de España, aunque en el contrato de venta había una cláusula, que especificaba ese partido, un año antes.

Tiempo de finales 

La final de la Copa de Campeones de Europa (Champions) se jugó en Roma el 25 de mayo de 1977 con la victoria del Liverpool inglés 3 a 1 sobre los alemanes de Borussia Mönchengladbach. El campeón europeo estaba definido.

Un tiempo después, el 14 de setiembre de 1977 en el estadio Centenario de Uruguay, igualaban 0 a 0, en la tercera final de la Copa Libertadores de América los equipos de Cruzeiro de Belo Horizonte y Boca Juniors. Había definición por penales y al mendocino, surgido en Gimnasia y Esgrima, le tocó el quinto y último remate que fue gol. Inmediatamente Gatti le atajaba a Vanderley y así el «Xeneize» se consagraba campeón por primera vez de la Copa. El Campeón de América era Boca.

Fue su despedida 

Felman se despedía de Boca con la gloria de campeón. Se iba a jugar a Valencia de España para compartir el equipo con Mario Kempes. Unos pocos entrenamientos fueron suficientes para congeniar y meterle un 6 a 1 a Hércules (4° fecha), el 24 de setiembre, con un cuarteto de goles del «Matador» cordobés.

Darío Felman seducía a los hinchas del Valencia con su velocidad y sus centros que habilitaban, casi siempre, a Kempes.

Boca aguardaba que antes de fin de año se podían producir los enfrentamientos, de local y visitante, frente a Liverpool. Pero ocurrió algo que varias veces sucedió: los campeones europeos ponían excusas y se negaban a jugar aduciendo problemas de agenda y por el viaje largo. Entonces comenzó a gestionar los juegos frente al subcampeón Borussia Mönchengladbach (tenía al danés Allan Simonsen, Balón de oro de 1977), que recién se disputarían en 1978.

El inolvidable 1978 

Pasaron los meses y en el torneo ’77-’78, Valencia ocupó el 4° lugar en la Liga Española en donde Kempes fue el goleador con 28 tantos. El cordobés venía motivado al Mundial en donde resultó goleador, mejor jugador y campeón del Mundo con la Selección Argentina.

Antes del receso en Europa el mendocino Felman le convertía al Athetic Arlesien de Francia para el triunfo de Valencia (24 de mayo) en un amistoso. Además, era la despedida de Felman porque se volvía a Boca para cumplir su “servicio express”.

A mediados del mes de julio estaba entrenando otra vez en Boca, como estipulaba la cláusula de venta, y el viernes 28/7/1978 volvía a ponerse la camiseta en el triunfo por 4 a 0 frente a Estudiantes de Buenos Aires por el torneo Metropolitano (20° fecha).

Juan Carlos Lorenzo vaticinaba “El mendocino les va a complicar la vida a los alemanes” y el propio jugador decía “Para el martes estaré mejor”.

La revancha de Boca 

Lo habían rescatado para jugar el segundo partido. La revancha en Alemania.

El primer partido fue el 21 de marzo de ese año y en «La Bombonera» igualaron 2 a 2.

El segundo partido fue el 1 de agosto, en el «Wildparkstadion» de Karlruhe, en donde Toto Lorenzo aplicó toda su sabiduría en el fútbol “Los alemanes todos andan a 500 km por hora y yo no voy a ser tan tonto de llevar un auto que sólo da 80”, decía el DT antes del partido.

Puso de marcadores centrales a Miguel Ángel Bordón y José Luis Tesare y sacó a los titulares Pancho Sá y Roberto Mouzo “que no están tan veloces”. No jugaron Chino Benítez ni Ribolzi pero metió al veloz Carlos Salinas, al estratega Mario Zanabria y puso como punteros a Mastrángelo y Felman y como delantero central a Saldaño. De visitante salió con tres delanteros en un equipo súper ofensivo. Formó con Gatti; Pernía, Tesare, Bordón y Suárez; Salinas, Suñé, Zanabria; Mastrángelo, Saldaño y Felman. Luego en el inicio del ST, Veglio entró por Saldaño.

Le salió todo lo planeado. A los 2´ escapó Felman y logró el 1 a 0, a los 33’ hizo un amague dejó a 4 rivales parados y le sirvió el gol a Mastrángelo. Y a los 35’ Salinas eludió a tres alemanes y consiguió el 3 a 0. Partido liquidado y Boca levantando la Copa Intercontinental 1977, jugada en el ’78.

El “pedido express” llegó en tiempo y forma. Felman se incorporó por unos días, para ser campeón del mundo.

De vuelta a Argentina jugó el miércoles 9 de agosto frente a Vélez Sarsfield (0-4) y el domingo 13, en el empate 1 a 1 en la cancha de Boca frente a Argentinos Juniors con Diego Maradona. Nueva despedida.

Había estado en la cancha frente a los alemanes, para cumplir el objetivo.

Se iba otra vez a jugar para Valencia, que estaba cerca  

Los españoles aprovechando la fama de Mario Kempes jugaron 3 amistosos en Argentina. Ya habían incorporado al alemán Rainer Bonhof. Así se presentaba el 13 frente a Belgrano en Córdoba (1-1); el 15 le ganó a Rosario Central en Arroyito y el 17 con la vuelta de Felman, en el estadio Mundialista de Mendoza, Gimnasia y Esgrima cayó frente a Valencia 3 a 0 con dos de Darío y uno de Kempes, ante 47 mil personas.

El Felman veloz, de servicio inmediato, estaba junto al mejor jugador del momento.

Después llegaron las Copas en Valencia 

A ese equipo de Valencia lo esperaba lo mejor, porque en 1979 le ganó la Copa del Rey en la final a Real Madrid, luego se impuso en la Recopa Europa (79-80) a Arsenal, por penales, en el estadio Heysel de Bruselas. Además, logró la Supercopa de Europa al vencer a los ingleses de Nottingham Forest (ganadores de la Copa Europa de campeones-Champions-). En el primer partido en Inglaterra se impusieron los locales 2 a 1 y para Valencia anotó Felman. En la revancha ganaron los españoles 1 a 0 con gol del uruguayo Morena, pero el tanto del mendocino de visitante, fue el desequilibrio para levantar la Copa. Por primera vez un equipo español la ganaba.

Por Lucio Ortiz (Especial para El Sol)