La precursora de las mujeres olímpicas argentinas, que nadó frente al mismísimo Hitler.

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Jeanette Campbell viajó sola en una delegación de hombres y fue la primera argentina en competir y ganar una medalla olímpica. Fue observada por Adolf Hitler y mereció la distinción de Miss Olimpic Berlín 1936.

Los precursores marcan camino, abren puertas y dejan huella. Y en el esfuerzo de las chicas con futuro olímpico o con pasado de medallas y de actuaciones para el recuerdo, estará siempre en la memoria el nombre de Jeanette Campbell, aquella mujer nacida en Francia y nacionalizada argentina.

La rubia, de ojos celestes tuvo el coraje de viajar sola en una delegación de hombres, cruzar el Atlántico durante 20 días en el Cap Arcona, un transatlántico alemán, que hacía el trayecto Buenos Aires-Hamburgo.

Sobre Jeanette han leído bastante, otras mujeres argentinas, que han ganado 13 medallas olímpicas a lo largo de la historia. Claro que las medallas se multiplican en el caso de los equipos, como en el hockey sobre césped, en donde tres mendocinas lograron subirse al podio. Marina Di Giácomo (bronce en Atenas 2004), Macarena Rodríguez y Silvina D’Elía (plata en Londres 2012). Ellas son parte de la historia olímpica y le deben el legado a Campbell en los Juegos de Berlín 1936.

La primera solita y sola 

Mientras viajaba en el barco rumbo a Europa no paraba de nadar en la piscina que tenía el transatlántico que transportaba a 52 deportistas argentinos. “Yo era la única mujer que iba en la delegación. Como iba sin acompañante, durante el viaje en el Cap Arcona siempre me colocaron en la mesa de los delegados”, contaba Jeannette Campbell del viaje en junio de 1936.

“Durante la travesía practicaba en la pileta del barco, que era muy pequeña. Claro que mi entrenador, Juan Carlos Borrás, ideó un sistema muy especial para ayudarme. En Río de Janeiro, en una parada, consiguió una especie de soga de goma (o cámara de bicicleta) y la enganchaba en los bordes de la piletita. Así que cada vez que nadaba hacia adelante, el invento de Borrás me empujaba nuevamente hacia atrás”.

Llegaron 25 días antes inicio, a la ciudad alemana de Berlín, donde se realizaron los Juegos Olímpicos. El 26 de junio la delegación argentina ocupaba su lugar en la Villa Olímpica. Los Juegos fueron entre el 1 y 16 de agosto en una Alemania, en donde gobernaba Adolf Hitler con su régimen nazi. Quería demostrar al mundo el poderío alemán y la organización de cada detalle en instalaciones descomunales, construidas para ese fin.

Campbell resaltó lo útil que fue llegar con tanta anticipación, destacando la per­fecta organización. “A mí no me ubicaron con el resto de la delegación (que eran todos varones), y en cambio estuve en una hermosa casita donde también aco­modaron a las atletas australianas y japonesas”. La casa estaba ubicada dentro del campo de deportes, donde estaba el estadio, muy cerca de las piletas (en las que la nadadora argentina podía practicar todo el tiempo). 

 

 

La francesita

Campbell nació el 8 de marzo de 1916 en Saint Jean de Luz, en la región de Ba­yona, al sur de Francia. Ella decía que su lugar de nacimiento fue por casualidad, y que siempre se sintió argentina. Era hija de John Campbell, un escocés que vi­vía en Argentina, y nieta de Mary Gorman, una de las maestras que trajo Sar­miento al país.

Mary Elizabeth Gorman, oriunda de Estados Unidos, hija de un clérigo bautista, tenía 25 años cuando arribó a Buenos Aires para el proyecto pedagógico de Domingo Faustino Sarmiento. Él quería que Mary fuera la directora de la escuela de San Juan, pero ella no se animó a cruzar campos y malones, durante 15 días en diligencia, tirada a caballos.

En 1914, sus padres hicieron un paseo por Escocia, pero estalló la Primera Guerra Mundial y no pudieron salir de Europa. Se trasladaron en 1916, al Sur de Francia, en Bayona, en donde permanecieron dos años refugiados de las bombas. Ahí nació Jeannette, y después volvieron a Argentina, en 1918, al barrio de Belgrano R, donde Jeannette creció, vivió y murió (en el 2003).

Desde pequeña se sintió atraída por los deportes. Comenzó a practicar natación (como una de sus hermanas) en Belgrano Athletic y se notaba su gran estilo, batiendo récords argentinos y sudamericanos.

Y llegó a ese agosto de 1936, con 20 años, para competir en la eliminatoria de los 100 metros libre. El día 8 ganó su serie y marcó 1m10s 4/10. El 9, en la semifinal volvió a bajar su tiempo con 1m8s4/10 y se clasificó a la final del día 10 de agosto de 1936.

Tuvo una mala salida, pero mejoró en los últimos 50 metros para llegar muy cer­ca de la nueva campeona con récord olímpico, la holandesa Rita Mastenbrock (1m5s9/10), aunque también lo batiría Jeanette (1m6s4/10). El mismísimo Adolf Hitler estuvo en esa jornada en el natatorio olímpico.

Así se transformaría en la primera mujer argentina en competir y en ganar una medalla olímpica. En natación sólo Alberto Zorrilla en los Juegos de Amsterdam 1928, había ganado el oro en los 400 metros libres. Y recién Georgina Bardach ganaría el bronce en Atenas 2004, en los 400 combinados.

La sirena de la natación argentina lo hizo en 1936. Y dejó la llama encendida. Además, se trajo una plaqueta porque fue elegida entre los periodistas como la más linda de los Juegos. Fue Miss Olimpic Berlín 1936.

Con la suspensión de los Juegos de 1940 y 1944, por la Segunda Guerra Mundial, se fueron sus deseos de competir en otros Juegos. Se casó con Roberto Peper tuvo tres hijos (un varón y dos niñas). Una de sus hijas: Susy era nadadora estilo pecho y compitió en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. Jeannette recordaba ese momento: “Yo viajé con la delegación y además me nombraron abanderada. Ésa fue una de las mayores alegrías que tuve, poder desfilar con la bandera de mi país, junto a mi hija que estaba en la delegación”.

El 15 de enero de 2003, a los 86 años, entre medallas, trofeos y fotos, moría en su casa del barrio Belgrano, en Buenos Aires. Tan bella como cuando los alemanes la vieron nadar.

Las damas argentinas

El deporte con mucha exigencia en los entrenamientos, que después se lo denominó de alta competencia, estaba a principios del siglo pasado, reducido al ámbito varonil. Sobre todo, en la sociedad argentina.

Además, los deportes se practicaban en clubes donde las damas sólo iban como acompañantes para ver en acción a sus «hombres». Incluso en algunos clubes estaba prohibida la presencia de las señoras y señoritas.

Y un siglo después, en Río 2016, dos argentinas ganaron medallas de oro. Una pequeña heroína de 1 metro y medio de altura y 48kg, en judo, se colgó, por primera vez una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos.

Paula Pareto que tuvo tiempo para estudiar medicina y recibirse de médica, que fue campeona mundial y que también se ganó una medalla de bronce en Pekín 2008, representa a la mujer argentina.

Uno días después Cecilia Carranza junto a Santiago Lange se imponían en yachting, en la clase Nacra 17 para convertirse en la segunda mujer de oro olímpico, de Argentina.

Desde la primera participación de un atleta argentino en los Juegos de París 1900 fueron pasando deportistas hasta que el Comité Olímpico Argentino mandó por primera vez, a una delegación de 77 personas, a París 1924. Pero no iba ninguna mujer. Lo mismo sucedió en Ámsterdam 1928 y Los Ángeles 1932, hasta que a Berlín 1936 fue Jeannette Campbell, la precursora femenina del deporte nacional. Fue la única mujer de la delegación argentina. Ganó la medalla de plata y el hecho pasó a la historia del deporte argentino. Su marca fue récord sudamericano, que fue batido 28 años después.

Esa dama prendió la motivación para que las mujeres comenzaran a practicar deportes en forma más intensa y competitiva.

A los Juegos de Londres en 1948 Argentina llevó una delegación de 199 personas y había 11 mujeres.

A los 22 años la atleta Noemí Simonetto iba a quedar en la historia olímpica. Compitió en tres pruebas: en 100 metros no pudo pasar la primera ronda, en los 80 metros con vallas llegó a la semifinal y en el salto en largo estuvo a una instancia de lograr el oro. Había saltado 5,60 metros y estaba primera, pero la húngara Olga Gyarmati, en el último intento, hizo 5,69 metros, relegando a la argentina a la presea de plata.

La convertía en la primera sudamericana en obtener una medalla en atletismo. A los Juegos de Helsinki 1952 fueron 8 mujeres y en Melbourne 1956 sólo viajó una dama, y se continuó retrocediendo enRoma 1960 porque no incluyeron a ninguna mujer en una delegación de 91 deportistas.

Seis mujeres fueron a Tokio 1964, cinco a México 1968, cuatro a Munich 1972 y esa misma cantidad a Montreal 1976. Hubo boicot a los Juegos de Moscú 1980 y en Los Ángeles 1984, las damas fueron 10.

Llegarían los Juegos de Seúl 1988 y la abanderada argentina fue la tenista Gabriela Sabatini, en un grupo de 25 mujeres entre 118 de la delegación. Se volvía a incluir al tenis como deporte olímpico tras ser excluido en 1924 y Gabriela perdió la final contra la alemana Steffi Graf.

Ganaba una medalla de plata 40 años después de otra argentina. A Barcelona 1992 fueron 17 mujeres, llegó Atlanta 1996 con 47 damas en una delegación de 178.

En Sidney 2000 una gran delegación femenina de 45 mujeres era parte de un equipo argentino de 143 deportistas. Se debió a que el equipo femenino de hockey sobre césped comenzó a dejar su huella. Y Luciana Aymar ganó su primera medalla de plata (de las 4 medallas que ganó en su carrera) tras perder la final con Australia. Y Serena Amato ganó la presea de bronce en clase Europe de vela.

En Atenas 2004 las representantes argentinas fueron 46 (152 en la delegación). Las mujeres tuvieron gran injerencia en los podios porque el equipo de hockey ganó el bronce, con la mendocina Marina Di Giácomo y Luciana Aymar). El 14 de agosto, la nadadora cordobesa Georgina Bardach ganó la medalla de bronce en la prueba de 400 metros cuatro estilos y en tenis llegó el bronce para la dupla integrada por Patricia Tarabini y Paola Suárez.

En Pekín 2008, las mujeres fueron 58 en un equipo de 138, con un alto porcentaje femenino. Las chicas del hockey, con Aymar a la cabeza, se colgaban medallas de bronce. La judoca de 22 años Paula Pareto obtenía un tercer puesto de bronce para el deporte argentino.

De 137 deportistas en Londres 2012 compitieron 41 damas. El 10 de agosto el seleccionado de hockey sobre césped perdió la final contra Holanda. Las chicas ganaban las medallas de plata con dos mendocinas en el equipo (Silvina D’Elía y Macarena Rodríguez). Y Lucha Aymar sumaba su cuarta medalla olímpica.

En los Juegos de Río 2016, fueron 74 las mujeres que formaron parte del equipo argentino de 213 deportistas, el más numeroso de la historia.

El 6 de agosto Paula Pareto, estaba dispuesta a obtener el logro más importante en su vida deportiva. En la categoría para menos de 48 kilos le ganó en la final a Jeong Bo-Kyeong (Corea del Sur), pese al corte que lo ocasionó en la cara a la pequeña argentina.

Fue la 12ª medalla para las mujeres argentinas y el primer oro. Pareto ya tenía una de bronce y se colgó el oro para entrar en los libros del olimpismo y en las páginas más gloriosas del deporte argentino.

Y el 16 de agosto, Cecilia Carranza junto a Santiago Lange ganaron las regatas de yachting en clase Nacra 17, y así se colgaron las medallas de oro. Carranza fue la 13° dorada en el deporte olímpico de Argentina. Y mucho tuvo que ver esa rubia nacida en Francia durante la Primera Guerra Mundial, que se sentía más argentina que cualquiera nacida por estas tierras. Jeanette marcó el camino.

Las 13 medallas

De las 74 medallas olímpicas que tiene Argentina, 13 las ganaron mujeres:

1- Berlín 1936: Natación: Jeanette Campbell, medalla de plata, en 100m libre.
2- Londres 1948: Atletismo: Noemí Simonetto medalla de plata en salto en largo.
3- Seúl 1988: Tenis: Gabriela Sabatini medalla de plata en single.
4- Sydney 2000: Yachting: Serena Amato, medalla de bronce, en Clase Europea.
5- Hockey sobre césped: medalla de plata para el equipo femenino. Nacen «Las Leonas». El equipo estaba formado por: Mariela Antoniska, Paola Vukojicic, Magdalena Aicega, Inés Arrondo, María Paz Ferrari, Mercedes Margalot, Cecilia Rognoni, Luciana Aymar, Anabel Gambero, María de la Paz Hernández, Jorgelina Rimoldi, Ayelén Stepnik, Soledad García, Laura Maiztegui, Karina Masotta y Vanina Oneto.
6- Atenas 2004: Natación: Georgina Bardach, medalla de bronce, en 400m combinado.
7-Tenis: Paola Suarez y Patricia Tarabini, medalla de bronce, en el doble femenino
8- Hockey sobre césped: medalla de bronce para Las Leonas. El equipo estaba formado por: Mariela Antoniska, Paola Vukojicic, Magdalena Aicega, Inés Arrondo, Claudia Burkart, Mercedes Margalot, Cecilia Rognoni, Luciana Aymar, Mariana Gónzalez Oliva, María de la Paz Hernández, Mariné Russo, Ayelén Stepnik, la mendocina Marina Di Giácomo, Soledad García, Alejandra Gulla y Vanina Oneto.
9- Pekín 2008: Judo: medalla de bronce, para Paula Pareto.
10- Hockey sobre césped: medalla de bronce para Las Leonas. El equipo estaba formado por: Paola Vukojicic, Belén Succi, Magdalena Aicega, Noel Barrionuevo, Giselle Kañevsky, Mercedes Margalot, Mariana Rossi, Luciana Aymar, Claudia Burkart, Mariana Gónzalez Oliva, María de la Paz Hernández, Mariné Russo, Soledad García, Alejandra Gulla, Rosario Luchetti y Carla Rebecchi.
11- Londres 2012: Hockey sobre césped: medalla de plata para Las Leonas. El equipo estaba formado por: Laura Del Colle, Florencia Mutio, Mariela Scarone, las mendocinas Silvina D´Elía y Macarena Rodríguez; Noel Barrionuevo, Florencia Habif, Daniela Sruoga, Josefina Sruoga, Rosario Luchetti, Sofía Maccari, Luciana Aymar, Carla Rebecchi, Delfina Merino, Rocío Sánchez Moccia y Martina Cavallero.
12- Río 2016: Judo: medalla de oro para Paula Pareto
13- Yachting: Cecilia Carranza (junto con Santiago Lange) medalla de oro, en Nacra 17 mixto.

La mujer que más medallas tiene es la jugadora de hockey Luciana Aymar (elegida ocho veces mejor jugadora del mundo). Ganó las cuatro medallas olímpicas con Las Leonas: plata en Sydney 2000 y Londres 2012; bronce en Atenas 2004 y Pekín 2008.

Por Lucio Ortíz, para Diario El Sol.

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