Boca no gana en el Apertura y su gente está cada vez más impaciente. Foto: Getty Images.
Boca Juniors volvió a quedar en deuda y profundizó su crisis futbolística al igualar 1 a 1 frente a Gimnasia y Esgrima de Mendoza en "La Bombonera". El equipo de Úbeda sumó su tercer empate consecutivo como local —Platense 1-1, Racing 0-0 y ahora Gimnasia 1-1— y volvió a mostrar una imagen deslucida, sin ideas ni respuestas anímicas claras.
El conjunto mendocino golpeó primero: a los 15 minutos del primer tiempo, Luciano Paredes aprovechó las dudas defensivas y puso el 1 a 0, enmudeciendo al estadio. Boca, sin juego asociado ni profundidad, respondió más con empuje que con fútbol. Cuando la primera mitad se apagaba, logró la igualdad en medio de una jugada polémica que terminó con Miguel Merentiel marcando el 1-1.
El trámite fue repetitivo: dominio estéril del balón, pelotazos sin sentido y ausencia total de creatividad. El "Xeneize" tuvo la pelota, pero jamás incomodó seriamente al rival. Incluso el VAR intervino para anular lo que había sido el segundo gol, convertido por el paraguayo Adam Bareiro, por un supuesto offside previo de Lucas Janon que desató bronca en las tribunas.
En el complemento nada cambió. Boca no encontró un estilo ni variantes. Apenas un leve impulso con el regreso de Leandro Paredes tras su lesión, el atrevimiento del juvenil Aranda y las proyecciones de Lautaro Blanco por izquierda. Demasiado poco para un equipo que necesita certezas.
Los minutos se consumieron entre la impotencia y los silbidos. El 1 a 1 terminó siendo un reflejo fiel de un equipo apagado, sin rumbo ni identidad. "La Bombonera" despidió al plantel con reprobación y las próximas horas pueden resultar determinantes para el futuro del entrenador.
Por su parte, Gimnasia y Esgrima volvió a sumar ante un grande —en la semana empató con Independiente de local— y hasta dejó la sensación de que pudo llevarse algo más ante la preocupante desaparición futbolística del local.
EL RESUMEN (Gentileza):
