Foto: Diario UNO.
Godoy Cruz sigue atrapado en su propia impotencia. Esta vez igualó sin goles ante Deportivo Madryn en el estadio Feliciano Gambarte, por la 3ª fecha de la Zona A de la Primera Nacional, y el malestar de los hinchas volvió a hacerse sentir con fuerza.
En su segunda presentación como local, el Tomba asumió la iniciativa desde el arranque, empujado más por la necesidad que por las ideas. Manejó la pelota y fue intenso en los primeros minutos, pero careció de profundidad y claridad para vulnerar a un Aurinegro ordenado y paciente.
La primera parte se consumió entre centros anunciados y aproximaciones sin peligro real. El murmullo bajó de las tribunas antes del descanso, reflejo de un equipo que no logra transmitir confianza y que volvió a irse al vestuario en medio de cuestionamientos.
En el complemento, la ocasión más clara estuvo en los pies de Agustín Valverde, pero el arquero Bonnin respondió con una gran atajada para sostener el cero. Fue un destello aislado en una tarde espesa, donde el conjunto dirigido por Mariano Toedtli insistió con envíos al área sin precisión y mostró pocas variantes para romper el cerrojo rival.
El empate dejó un sabor amargo y encendió aún más el clima en el Gambarte. “Que se vayan todos, que no quede uno solo”, tronó desde las tribunas, en un mensaje directo a jugadores y cuerpo técnico. No es para menos: el equipo acumuló su tercer empate consecutivo, suma apenas tres puntos en el torneo y no gana desde el 1 de septiembre del año pasado, cuando venció 3-1 a Platense como visitante.
Además, la estadística en casa es alarmante: once partidos sin triunfos en el Gambarte, con ocho empates y tres derrotas. El panorama es complejo y la continuidad del entrenador comienza a quedar bajo la lupa en un club que necesita respuestas urgentes para no seguir profundizando su crisis.
